حَدَّثَنِي أَبُو بَكْرِ بْنُ إِسْحَاقَ، حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ بُكَيْرٍ، حَدَّثَنِي الْمُغِيرَةُ، - يَعْنِي الْحِزَامِيَّ - عَنْ أَبِي الزِّنَادِ، عَنِ الأَعْرَجِ، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، عَنْ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏"‏ إِنَّهُ لَيَأْتِي الرَّجُلُ الْعَظِيمُ السَّمِينُ يَوْمَ الْقِيَامَةِ لاَ يَزِنُ عِنْدَ اللَّهِ جَنَاحَ بَعُوضَةٍ اقْرَءُوا ‏{‏ فَلاَ نُقِيمُ لَهُمْ يَوْمَ الْقِيَامَةِ وَزْنًا‏}‏ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Abdullah b. Mas'ud relató que un erudito judío se acercó al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y le dijo

Muhammad, o Abu al-Qasim, ciertamente, Alá, el Exaltado y Glorioso, llevaría los cielos del Día del Juicio en un dedo y la tierra en un dedo, las montañas y los árboles en un dedo y el océano y la tierra húmeda en un dedo y, de hecho, toda la creación en un dedo, y luego los agitaba y decía: Yo soy vuestro Señor, soy vuestro Señor. Entonces el Mensajero de Allah (ﷺ) sonrió al dar testimonio de lo que había dicho ese erudito. Luego recitó este versículo: «Y no honran a Alá con el honor que se le debe; y el Día de la Resurrección toda la tierra estará en Sus manos y los cielos se enrollarán en Su mano derecha. ¡Gloria a Él! ¡Altísimo está por encima de lo que Le asocian!» (Az-Zumar:67).