El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos envió (en una expedición). Éramos trescientos jinetes y nuestro jefe (líder) era Ubaida ibn. al-Jarrah. Estábamos buscando una caravana de Quraish. Así que nos quedamos en la costa durante medio mes y padecíamos tanto hambre que nos vimos obligados a comer hojas. Por eso se llamaba el Desprendimiento de las Hojas. El océano arrojó para nosotros un animal llamado al-'Anbar (ballena). Lo comíamos durante la mitad del mes y frotábamos con su grasa (nuestro cuerpo) hasta que nuestro cuerpo se endureció. Abu 'Ubaida cogió una de sus costillas y se la arregló. Luego echó un vistazo al hombre más alto del ejército y al más alto de los camellos, y lo hizo montar sobre él, y ese hombre pasó por debajo de él (la costilla), y muchos hombres pudieron sentarse en la cuenca del ojo, y extrajimos muchos cántaros de grasa de la cavidad del ojo. Llevábamos consigo bolsas pequeñas que contenían dátiles (antes de encontrar la ballena). «Ubaida nos dio a cada uno de nosotros un puñado de dátiles (y cuando la provisión se agotó), luego nos dio a cada uno de nosotros una fecha. Y cuando esas (existencias) se agotaron, sentimos su pérdida.