Participamos en la Batalla de Hunain junto con el Mensajero de Allah (ﷺ). Él (el Santo Profeta) dijo acerca de un hombre que decía ser musulmán que era uno de los habitantes del Fuego (del Infierno). Cuando estábamos en medio de la batalla, ese hombre luchó desesperadamente y resultó herido. Se dijo: «Mensajero de Allah, la persona a la que al principio llamaste habitante del Fuego, luchó desesperadamente y murió. Ante esto, el Mensajero de Allah (ﷺ) comentó: Estaba condenado al Fuego (del Infierno). Algunos estuvieron a punto de dudar (sobre su suerte) cuando se dijo que no había muerto sino que había sido herido de muerte. Al caer la noche, no pudo soportar (el dolor de su) herida y se suicidó. El Apóstol (ﷺ) fue informado de ello. Él (el Santo Profeta) observó: Alá es grande, doy testimonio de que soy el siervo de Allah y Su mensajero. Luego ordenó a Bilal que anunciara a la gente que solo un musulmán entraría en el Paraíso. En verdad, Allah ayuda a esta fe incluso a una persona pecadora.