Moisés preguntó a su Señor: ¿Quién de los habitantes del Paraíso es el de menor rango? Él (Allah) dijo: La persona que quiere ser admitida en el Paraíso es la última de todas las personas merecedoras del Paraíso que son admitidas en él. A mí me dirían: Entra en el Paraíso. Él diría: ¡Oh, mi Señor! ¿cómo (debo entrar) mientras la gente se haya instalado en sus apartamentos y se haya quedado con las acciones (partes)? Le dirían: ¿Te gustaría que hubiera para ti un reino como el de un rey entre los reyes del mundo? Diría: Me alegro, mi Señor. Él (Allah) diría: Porque vosotros sois eso, y así, y así, y así, y eso. En el quinto punto, diría: Estoy muy contento. Mi señor. Él (Allah) diría: Es para ti y diez veces igual, y para ti es lo que tu yo desea y lo que tus ojos disfrutan. Diría: «Estoy muy contento, mi Señor». Él (Moisés) dijo: ¿Quién es el más alto de sus rangos (los habitantes del Paraíso)? Él (Allah) dijo: Son los que yo elijo. Establezco su honor con mi propia mano y luego lo sello (y serían bendecidos con recompensas) que ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado ni ninguna mente humana ha percibido. Y esto lo confirma el Libro de Alá, Exaltado y Grande: «Así que nadie sabe qué deleite de la vista se les oculta, una recompensa por lo que hicieron» (xxxii. 17).