La gente de la tribu de Khuza'ah mató a un hombre de la tribu de Laith en el Año de la Victoria como represalia por uno a quien ellos habían matado (a quien la gente de la tribu de Laith había matado). Se informó al Mensajero de Allah (ﷺ). Él montó en su camello y pronunció este discurso: Verdaderamente Alá, el Exaltado y Majestuoso, contuvo a los Ele- fantes de La Meca, y dio su dominio a Su Mensajero y a los creyentes. He aquí que no fue violada por nadie antes de mí y no será violada por nadie después de mí. A mí se me hizo violable durante una hora del día y ahora se me ha vuelto a hacer inviolable (tanto para mí como para los demás). Por eso no se cortan sus espinas, no se podan sus árboles, y no se permite recoger lo que se ha caído, sino a quien lo anuncia. Y aquel a quien maten puede elegir entre dos alternativas: recibir el dinero de la sangre u obtener a cambio la vida del asesino. Dijo (el narrador): Una persona del Yemen, que se llamaba Abu Shah, vino a él y le dijo: Mensajero de Allah, escríbemelo, a lo que él (el Mensajero de Allah) dijo: Escríbelo para Abu Shah. Una de las personas de entre los Quraish también dijo: Excepto Idhkhir, porque lo usamos en nuestras casas y en nuestras tumbas. Entonces el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: Excepto Idhkhir.