En verdad, Allah, el Exaltado y Glorioso, diría el Día de la Resurrección: Oh, hijo de Adán, estuve enfermo pero no me visitaste. Decía: «Oh, mi Señor, ¿cómo podría visitarte si Tú eres el Señor de los mundos? Entonces, Él decía: ¿No sabías que tal o cual siervo Mío estaba enfermo, pero no lo visitaste y no sabías que si lo hubieras visitado, me habrías encontrado junto a él? ¡Oh, hijo de Adán! Te pedí comida, pero no me diste de comer. Decía: Mi Señor, ¿cómo podría darte de comer si Tú eres el Señor de los mundos? Dijo: ¿No sabías que tal o cual siervo Mío te pidió comida pero tú no le diste de comer? ¿No sabías que si lo hubieras alimentado lo habrías encontrado a Mi lado? (El Señor volvería a decir:) Oh, hijo de Adán, te pedí que bebieras, pero no me diste. Decía: Mi Señor, ¿cómo podría proveerte si Tú eres el Señor de los mundos? Entonces decía: Tal o cual siervo Mío te pidió de beber, pero no se lo diste, y si le hubieras dado de beber, lo habrías encontrado cerca de Mí.