حَدَّثَنَا الْحَسَنُ بْنُ عَلِيٍّ الْحُلْوَانِيُّ، وَعَبْدُ بْنُ حُمَيْدٍ، قَالاَ حَدَّثَنَا أَبُو عَامِرٍ الْعَقَدِيُّ، عَنِ الْمُغِيرَةِ، - وَهُوَ ابْنُ عَبْدِ الرَّحْمَنِ الْحِزَامِيُّ - عَنْ أَبِي الزِّنَادِ، عَنِ الأَعْرَجِ، عَنْ أَبِي، هُرَيْرَةَ أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏"‏ لاَ تَمَنَّوْا لِقَاءَ الْعَدُوِّ فَإِذَا لَقِيتُمُوهُمْ فَاصْبِرُوا‏"‏ ‏.‏
Traducción
Abu Nadr narra que se enteró por una carta enviada por un hombre de la tribu Aslam, que era compañero del Profeta (ﷺ) y cuyo nombre era 'Abdullah b. Abu Aufa, a 'Umar b. 'Ubaidullah cuando este último marchó sobre Haruriyya (Jawarij) informándole que el Mensajero de Allah (ﷺ), en uno de esos días en que la mentira se enfrentaba al enemigo, esperó hasta que el sol se ocultó. Luego se puso de pie (para dirigirse a la gente) y dijo

Oh, hombres, no deseéis encontraros con el enemigo. Rezad a Alá para que os conceda seguridad, pero cuando tengáis que encontraros con ellos, tened paciencia y sabed que el Paraíso está bajo la sombra de las espadas. Entonces el Mensajero de Allah (ﷺ) se puso de pie (de nuevo) y dijo: Oh, Allah. Revelador de la Escritura, dispersador de las nubes, vencedor de las hordas, derrota a nuestros enemigos y ayúdanos a enfrentarlos.