حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، وَعَمْرٌو النَّاقِدُ، وَإِسْحَاقُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، وَابْنُ أَبِي عُمَرَ،
- قَالَ إِسْحَاقُ أَخْبَرَنَا وَقَالَ الآخَرُونَ، حَدَّثَنَا - سُفْيَانُ، عَنْ عَمْرٍو، عَنْ عَطَاءٍ، عَنِ ابْنِ،
عَبَّاسٍ قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم " إِذَا أَكَلَ أَحَدُكُمْ طَعَامًا فَلاَ يَمْسَحْ
يَدَهُ حَتَّى يَلْعَقَهَا أَوْ يُلْعِقَهَا " .
Traducción
Jabir informó que el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo:
Cuando a alguno de vosotros se le caiga un bocado, debe recogerlo y quitarse la suciedad que haya en él, y luego comérselo, y no dejarlo en manos de Satanás, y no debe limpiarse la mano con una toalla hasta que se haya lamido los dedos, porque no sabe en qué porción del alimento se encuentra la bendición.