حَدَّثَنِي أَحْمَدُ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ يُونُسَ، حَدَّثَنَا زَائِدَةُ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الْمَلِكِ بْنُ عُمَيْرٍ،
قَالَ سَمِعْتُ جُنْدَبًا، يَقُولُ سَمِعْتُ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم يَقُولُ " أَنَا فَرَطُكُمْ، عَلَى الْحَوْضِ
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Traducción
Uqba b. 'Amir relató que el Mensajero de Allah (ﷺ) salió un día y rezó por los mártires de Uhud, tal como se ora por los muertos. Luego regresó, se sentó en el púlpito y dijo
Estaré allí (en la Cisterna) delante de ti. Seré vuestro testigo y, ante Alá, percibo que estoy viendo con mis propios ojos mi cisterna en este mismo estado y me han dado las llaves de los tesoros de la tierra o las llaves de la tierra y, por Alá, no tengo miedo de que asociéis nada (con Alá después de mí), pero me temo que competiréis entre vosotros (por la posesión de) los tesoros de la tierra.