حَدَّثَنِي أَحْمَدُ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ يُونُسَ، حَدَّثَنَا زَائِدَةُ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الْمَلِكِ بْنُ عُمَيْرٍ، قَالَ سَمِعْتُ جُنْدَبًا، يَقُولُ سَمِعْتُ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم يَقُولُ ‏"‏ أَنَا فَرَطُكُمْ، عَلَى الْحَوْضِ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Abu Dharr dijo

Mensajero de Allah, ¿qué pasa con las vasijas de esa cisterna? Dijo: «Aquel en cuyas manos está la vida de Muhámmad», las vasijas superarían en número a las estrellas del cielo y a los planetas que brillan en una noche oscura y despejada. Estas serían las vasijas del Paraíso. El que beba de ella (la cisterna) nunca tendrá sed. En ella fluirían dos chorros del Paraíso y quien bebiera de él no sentiría sed; y la distancia entre sus dos esquinas es la misma que hay entre Ammán y Aila, y su agua es más blanca que la leche y más dulce que la miel.