حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ رَافِعٍ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الرَّزَّاقِ، حَدَّثَنَا مَعْمَرٌ، عَنْ هَمَّامِ بْنِ مُنَبِّهٍ، قَالَ هَذَا مَا حَدَّثَنَا أَبُو هُرَيْرَةَ، عَنْ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏.‏ فَذَكَرَ أَحَادِيثَ مِنْهَا وَقَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ قِيلَ لِبَنِي إِسْرَائِيلَ ‏{‏ ادْخُلُوا الْبَابَ سُجَّدًا وَقُولُوا حِطَّةٌ يُغْفَرْ لَكُمْ خَطَايَاكُمْ‏}‏ فَبَدَّلُوا فَدَخَلُوا الْبَابَ يَزْحَفُونَ عَلَى أَسْتَاهِهِمْ وَقَالُوا حَبَّةٌ فِي شَعَرَةٍ"‏ ‏.‏
Traducción
Sa'id b. Jubair informó

Le dije a Ibn Abbas: ¿Se aceptará el arrepentimiento de la persona que mata a un creyente intencionalmente? Dijo: No. Le recité este verso de la sura al-Furqan (xix.): «Y aquellos que no invoquen a otro dios junto a Alá y no maten a nadie, lo que Alá ha prohibido, excepto en aras de la justicia», hasta el final del verso. Dijo: Este es un verso de La Meca que ha sido abrogado por un verso revelado en Medina: «El que mate a un creyente intencionalmente, para él es el corresponsal del Fuego del Infierno, donde permanecerá para siempre», y en la narración de Ibn Hisham (las palabras son): Le recité este verso de la sura al-Furqan: «Excepto quien se arrepintiera».