حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا عَلِيُّ بْنُ مُسْهِرٍ، عَنِ الشَّيْبَانِيِّ، عَنْ عَبْدِ الرَّحْمَنِ، بْنِ الأَسْوَدِ عَنْ أَبِيهِ، قَالَ سَأَلْتُ عَائِشَةَ عَنِ الرُّقْيَةِ، فَقَالَتْ رَخَّصَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم لأَهْلِ بَيْتٍ مِنَ الأَنْصَارِ فِي الرُّقْيَةِ مِنْ كُلِّ ذِي حُمَةٍ ‏.‏
Traducción
'Aisha relató que cuando una persona enfermaba o tenía alguna dolencia o tenía alguna lesión, el Mensajero de Allah (ﷺ) colocaba su dedo índice en el suelo y luego lo levantaba recitando el nombre de Allah. (y dijo)

El polvo de nuestra tierra con la saliva de cualquiera de nosotros serviría como medio para curar nuestra enfermedad con la aprobación de Alá. Este hadiz ha sido transmitido bajo la autoridad de Ibn Abu Shaiba y Zubair con una ligera variación de redacción.