حَدَّثَنَا هَارُونُ بْنُ مَعْرُوفٍ، وَأَبُو الطَّاهِرِ، وَأَحْمَدُ بْنُ عِيسَى، قَالُوا حَدَّثَنَا ابْنُ وَهْبٍ، أَخْبَرَنِي عَمْرٌو، - وَهُوَ ابْنُ الْحَارِثِ - عَنْ عَبْدِ رَبِّهِ بْنِ سَعِيدٍ، عَنْ أَبِي الزُّبَيْرِ، عَنْ جَابِرٍ، عَنْ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم أَنَّهُ قَالَ ‏"‏ لِكُلِّ دَاءٍ دَوَاءٌ فَإِذَا أُصِيبَ دَوَاءُ الدَّاءِ بَرَأَ بِإِذْنِ اللَّهِ عَزَّ وَجَلَّ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
'Asim b. 'Umar b. Qatada informó

Acudieron a nuestra casa 'Abdullah y otra persona de la familia que se quejó de una herida. Jabir dijo: ¿Qué te pasa? Dijo: Tengo una herida que me duele mucho, tras lo cual dijo: «Muchacho, tráeme un vaso». Dijo: «Abdullah, ¿qué piensas hacer con la copa? Dije: Me pondrían una ventosa en la herida. Dijo: «¡Por Alá! Al tocar una mosca o un paño, me causa dolor (y ponerme ventosas) me causaría un dolor (insoportable). Y cuando vio que sentía dolor (ante la idea de tomar una ventosa), dijo: He oído al Mensajero de Dios (ﷺ) decir: Si hay algún remedio eficaz entre los remedios, estos son (tres): ahuecar, beber miel y cauterizar con la ayuda del fuego. El Mensajero de Dios (ﷺ) había dicho: En cuanto a mí, no me gusta la cauterización. Llamaron al comensal y lo ahuecó y se puso bien.