Una persona de los Ansar que estaba entre los compañeros del Mensajero de Allah (ﷺ) me informó: Mientras estábamos sentados durante la noche con el Mensajero de Allah (ﷺ), un meteorito arrojó una luz deslumbrante. El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: ¿Qué decías en la época preislámica, cuando se produjo ese disparo (de meteoro)? Dijeron: Alá y Su Mensajero saben mejor (la situación actual), pero nosotros solíamos decir que esa misma noche nació un gran hombre y murió, tras lo cual el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: (Estos meteoros) no se disparan ni al morir ni al nacimiento de nadie. Alá, el Exaltado y Glorioso, da órdenes cuando decide hacer algo. Luego (los ángeles) que sostienen el Trono cantan Su gloria, luego cantan los habitantes del cielo que están cerca de ellos hasta que la gloria de Dios llegue a quienes están en el cielo de este mundo. Entonces, quienes están cerca de los que sostienen el Trono preguntan a los seguidores del Trono: ¿Qué ha dicho vuestro Señor? Y, en consecuencia, les informan de lo que Él dice. Luego, los habitantes del cielo buscan información en ellos hasta que esta información llegue al cielo del mundo. En este proceso de transmisión (los genios arrebatan) lo que logran escuchar y se lo llevan a sus amigos. Y cuando los ángeles ven a los genios, los atacan con meteoritos. Si narran solo lo que consiguen arrebatar, es cierto, pero lo mezclan con mentiras y le añaden cosas.