حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا عَبْدَةُ بْنُ سُلَيْمَانَ، وَابْنُ، نُمَيْرٍ عَنْ هِشَامٍ، ح
وَحَدَّثَنَا أَبُو كُرَيْبٍ، حَدَّثَنَا عَبْدَةُ، حَدَّثَنَا هِشَامٌ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ عَائِشَةَ، قَالَتْ أَمَرَ رَسُولُ اللَّهِ
صلى الله عليه وسلم بِقَتْلِ ذِي الطُّفْيَتَيْنِ فَإِنَّهُ يَلْتَمِسُ الْبَصَرَ وَيُصِيبُ الْحَبَلَ .
Traducción
'Abdullah informó
Estábamos con el Mensajero de Allah (ﷺ) en una cueva cuando se le reveló (la sura al-Mursalat, es decir, la sura lxxvii.: «Por aquellos enviados para difundir el bien») y acabábamos de escuchar de sus labios que había una serpiente ante nosotros. Dijo: Mátala. Nos apresuramos a matarlo, pero se nos escapó. Entonces el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: Alá lo salvó de tu daño del mismo modo que te salvó a ti de su maldad.