حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، حَدَّثَنَا عَبْدَةُ بْنُ سُلَيْمَانَ، وَابْنُ، نُمَيْرٍ عَنْ هِشَامٍ، ح
وَحَدَّثَنَا أَبُو كُرَيْبٍ، حَدَّثَنَا عَبْدَةُ، حَدَّثَنَا هِشَامٌ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ عَائِشَةَ، قَالَتْ أَمَرَ رَسُولُ اللَّهِ
صلى الله عليه وسلم بِقَتْلِ ذِي الطُّفْيَتَيْنِ فَإِنَّهُ يَلْتَمِسُ الْبَصَرَ وَيُصِيبُ الْحَبَلَ .
Traducción
Asma' b. 'Ubaid informó que una persona llamada as-Sa'ib dijo:
Visitamos a Abu Sa'id Khudri. Cuando estuvimos sentados (con él) oímos un revuelo debajo de su cama. Cuando miramos, encontramos una serpiente grande, el resto del hadiz es el mismo. En este libro se dice que el Mensajero de Dios (ﷺ) dijo: «En estas casas viven serpientes envejecidas, así que cuando veas una de ellas, ponle la vida difícil durante tres días y, si desaparece (bien y bien), mátala porque (en ese caso) sería un incrédulo. Y él (el Santo Profeta) dijo (a sus compañeros): Ve y entierra a tu compañero (que había muerto por la mordedura de una serpiente).