حَدَّثَنِي يَحْيَى بْنُ يَحْيَى، وَمُحَمَّدُ بْنُ رُمْحٍ، قَالاَ أَخْبَرَنَا اللَّيْثُ، ح وَحَدَّثَنَا قُتَيْبَةُ بْنُ، سَعِيدٍ حَدَّثَنَا لَيْثٌ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ عُبَيْدِ اللَّهِ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عُتْبَةَ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ، - رضى الله عنهما - أَنَّهُ أَخْبَرَهُ أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم خَرَجَ عَامَ الْفَتْحِ فِي رَمَضَانَ فَصَامَ حَتَّى بَلَغَ الْكَدِيدَ ثُمَّ أَفْطَرَ وَكَانَ صَحَابَةُ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يَتَّبِعُونَ الأَحْدَثَ فَالأَحْدَثَ مِنْ أَمْرِهِ ‏.‏
Traducción
Abu Sa'id al-Judri (que Allah esté complacido con él) relató

Salimos en una expedición con el Mensajero de Allah (ﷺ) durante el Ramadán. Algunos de nosotros observamos el ayuno y otros lo rompimos. Ni el que guardaba el ayuno guardaba rencor contra el que lo rompía, ni el que rompía el ayuno guardaba rencor contra el que había ayunado. Sabían que el que tenía fuerzas suficientes (para soportar su rigor) ayunaba, y eso era bueno, y también descubrieron que el que sentía debilidad (y no podía soportar la carga) la rompía. Y eso también fue bueno.