حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ يَحْيَى، قَالَ قَرَأْتُ عَلَى مَالِكٍ عَنْ نَافِعٍ، عَنِ ابْنِ عُمَرَ، أَنَّ رَسُولَ
اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَالَ " إِنَّ أَحَدَكُمْ إِذَا مَاتَ عُرِضَ عَلَيْهِ مَقْعَدُهُ بِالْغَدَاةِ وَالْعَشِيِّ
إِنْ كَانَ مِنْ أَهْلِ الْجَنَّةِ فَمِنْ أَهْلِ الْجَنَّةِ وَإِنْ كَانَ مِنْ أَهْلِ النَّارِ فَمِنْ أَهْلِ النَّارِ يُقَالُ هَذَا
مَقْعَدُكَ حَتَّى يَبْعَثَكَ اللَّهُ إِلَيْهِ يَوْمَ الْقِيَامَةِ " .
Traducción
Anas b. Malik informó que el Apóstol de Allah (ﷺ) dijo:
Cuando colocan al siervo en su tumba, sus compañeros vuelven sobre sus pasos y escucha el ruido de sus pasos, dos ángeles se le acercan y lo hacen sentarse y le dicen: ¿Qué tienes que decir sobre esta persona (el Profeta)? Si es creyente, diría: Doy testimonio de que es un siervo de Allah y de Su Mensajero. Entonces se le diría: Busca tu asiento en el Infierno, porque Alá lo ha sustituido por un asiento en el Paraíso. El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: Se le mostrarían los dos asientos. Qatada dijo: Se nos ha dicho que su tumba (la tumba de un creyente) se extiende hasta setenta codos y está llena de verdor hasta el día en que resuciten.