Un hombre expresó su intención de dar caridad, así que salió con caridad y la puso en la mano de una adúltera. Por la mañana, la gente hablaba y decía: anoche se dio caridad a una adúltera. Él (el dador de la Sadaqa) dijo: ¡Oh Allah, a Ti sea la alabanza a una adúltera! Luego volvió a expresar su intención de dar caridad; Así que salió con la caridad y la puso en manos de un rico. Por la mañana, la gente hablaba y decía: A un rico se le dio caridad. Él (el dador de la caridad) dijo: ¡Oh Alá, a Ti sea la alabanza, a la persona acomodada! Entonces expresó su intención de dar caridad, por lo que salió con caridad y la puso en la mano de un ladrón. Por la mañana, la gente hablaba y decía: A un ladrón se le dio caridad. Y dijo: «¡Alá, alabado sea Tú la bendición de la adúltera a un rico! ¡A un ladrón! Allí se le acercó y se le dijo: "Tu caridad ha sido aceptada". En cuanto a la adúltera (la caridad podría convertirse en el medio) por medio del cual podría abstenerse de la fornicación. El hombre rico podría aprender una lección y gastar de lo que Allah le ha dado, y el ladrón podría así abstenerse de cometer robo.