Cuando La Meca fue conquistada, él (el Santo Profeta) distribuyó el botín entre los Quraish. Ante esto, el Ansar dijo: "Es extraño que nuestras espadas estén goteando con su sangre, mientras que nuestro botín les ha sido dado a ellos (a los Quraish)". Esto llegó al Mensajero de Allah (ﷺ), quien los reunió y dijo: "¿Qué es esto que se me ha transmitido acerca de vosotros?" Dijeron: "Eso es lo que te ha llegado y no estaban para mentir". A esto dijo: "¿No os gusta que la gente regrese a sus casas junto con las riquezas mundanas, mientras que vosotros debéis volver a vuestras casas con el Mensajero de Allah?" Si la gente tuviera que recorrer un valle o un camino angosto, y los Ansar también tuvieran que pisar un valle o un sendero angosto, yo hollearía el valle (junto con) los Ansar o el camino estrecho (junto con el) Ansar.