"Mientras guiaba al Mensajero de Allah (saws) en uno de estos pasos de montaña, él dijo: '¿Por qué no cabalgas, oh Uqbah?' Tenía demasiado respeto por el Mensajero de Allah como para montar en la montura del Mensajero de Allah. Entonces él dijo: '¿Por qué no cabalgas, oh 'Uqbah?' Estaba preocupado de que pudiera estar desobedeciéndole, así que se bajó, y yo cabalgué por un rato, luego me bajé y el Mensajero de Allah (saws) cabalgó. Entonces él dijo: '¿No te enseñaré dos de las mejores suras que la gente recita?' Y me enseñó: "Di: Me refugio en Alá, el Señor del amanecer", y "Di: Busco refugio en Alá, el Señor de los hombres". Entonces se dijo el Iqamah y él se adelantó y los recitó. Entonces pasó a mi lado y me dijo: '¿Qué piensas, Oh 'Uqbah bin 'Amir? Recítalas cada vez que te vayas a dormir y te levantes'".