أَخْبَرَنَا يُونُسُ بْنُ عَبْدِ الأَعْلَى، قَالَ حَدَّثَنَا ابْنُ وَهْبٍ، قَالَ حَدَّثَنِي مُوسَى بْنُ شَيْبَةَ، عَنِ الأَوْزَاعِيِّ، عَنْ إِسْحَاقَ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ أَبِي طَلْحَةَ، قَالَ حَدَّثَنِي جَعْفَرُ بْنُ عِيَاضٍ، أَنَّ أَبَا هُرَيْرَةَ، حَدَّثَهُ عَنْ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏"‏ تَعَوَّذُوا بِاللَّهِ مِنَ الْفَقْرِ وَالْقِلَّةِ وَالذِّلَّةِ وَأَنْ تَظْلِمَ أَوْ تُظْلَمَ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Muslim - refiriéndose a bin Abi Bakrah - narró que

Escuchó a su padre decir después de la oración: "Allahumma inni a'udhu bika minal-kufri wal-faqri, wa 'adhabil-qabri (Oh Allah, busco refugio en Ti de la incredulidad, la pobreza y el tormento de la tumba)". Comencé a recitarlas y él dijo: "Oh hijo mío, ¿dónde aprendiste estas palabras?" Le dije: "Oh padre mío, te escuché decir esta súplica al final de la oración, y las aprendí de ti". Él dijo: "Continúa recitándolas, oh hijo mío, porque el Profeta de Allah solía decir esta súplica al final de la oración".