«Cuando una de sus mujeres menstruaba, los judíos no comían ni bebían con ellas, ni se mezclaban con ellas en sus casas. Ellos (los Compañeros) preguntaron al Profeta de Allah (ﷺ) acerca de eso, y Allah, el Poderoso y Sublime, reveló la Ayah: Te preguntan sobre la menstruación. Di: «Eso es un adha (algo perjudicial). [2] Así que el Mensajero de Dios (ﷺ) les ordenó que comieran y bebieran con ellas (las mujeres que están menstruando), que las mezclen en sus casas y que hagan de todo con ellas excepto tener relaciones sexuales. Los judíos dijeron: «El Mensajero de Allah (ﷺ) no abandona nada de nuestros asuntos a menos que vaya en contra». Usaid bin Hudair y 'Abbad bin Bishr fueron y se lo dijeron al Mensajero de Allah (ﷺ) y le dijeron: «¿Deberíamos tener relaciones sexuales con ellos cuando están menstruando?» La expresión del Mensajero de Allah (ﷺ) cambió mucho hasta que pensamos que estaba enfadado con ellos y se fueron. Luego, el Mensajero de Dios (ﷺ) recibió un obsequio de leche, así que envió a alguien para que los trajera de vuelta y les dio de beber, así que supimos que no estaba enfadado con ellos. «[1] Al-Báqarah 2:222 [2] Al-Báqarah 2:222