أَخْبَرَنَا إِسْحَاقُ، قَالَ أَنْبَأَنَا سُلَيْمَانُ بْنُ حَرْبٍ، قَالَ حَدَّثَنَا حَمَّادُ بْنُ زَيْدٍ، عَنْ أَيُّوبَ، عَنْ حُمَيْدِ بْنِ هِلاَلٍ، عَنْ أَنَسٍ، أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم نَعَى زَيْدًا وَجَعْفَرًا قَبْلَ أَنْ يَجِيءَ خَبَرُهُمْ فَنَعَاهُمْ وَعَيْنَاهُ تَذْرِفَانِ ‏.‏
Traducción
Rabiah bin Saif al-Mu'afiri narró de Abu 'Abdur-Rahman Al-Hubuli, de 'Abdullah bin 'Amr, quien dijo

«mientras viajábamos con el Mensajero de Allah, vio a una mujer y pensó que no la conocía. Cuando estaba a mitad de camino, se detuvo hasta que ella lo encontró, y era Fátima, la hija del Mensajero de Allah. Él le dijo: «¿Qué te hizo salir de tu casa, Fátima?» Dijo: «He acudido a la gente de esta difunta para pedir clemencia por ellos y para ofrecerles mis condolencias». Dijo: «¿Quizás fuiste con ellos a Al-Kuda?» Ella dijo: «Alá no quiera que vaya allí. Escuché lo que dijiste al respecto». Dijo: Si hubieras ido allí con ellos, nunca habrías visto el Paraíso hasta que lo hubiera visto el abuelo de tu padre».