«Cuando 'Abdullah bin Ubayy murió, su hijo se acercó al Profeta y le dijo: 'Dame tu camisa para que pueda cubrirlo con ella, y (algunos y) ofrecer la oración (fúnebre) por él y rezar para que lo perdone'. Así que le dio su camisa y luego dijo: «Cuando hayas terminado, infórmame y haré la oración (fúnebre) por él». Pero 'Umar lo detuvo y le dijo: «¿No te ha prohibido Alá que ofrezcas la oración (fúnebre) por los hipócritas?» Dijo: «Tengo dos opciones. Ya sea que pidas perdón por ellos (hipócritas) o no pidas perdón por ellos». Así que ofreció la oración (fúnebre) por él. Entonces Allah, el Altísimo, reveló: «Y nunca reces (oración fúnebre) por ninguno de esos (hipócritas) que muere, ni te quedes junto a su tumba». Así que dejó de ofrecer la oración (fúnebre) por ellos».