أَخْبَرَنَا إِسْحَاقُ بْنُ مَنْصُورٍ، قَالَ أَنْبَأَنَا أَبُو الْوَلِيدِ، قَالَ حَدَّثَنَا أَبُو خَيْثَمَةَ، زُهَيْرٌ قَالَ حَدَّثَنَا سِمَاكٌ، عَنِ جَابِرِ بْنِ سَمُرَةَ، أَنَّ رَجُلاً، قَتَلَ نَفْسَهُ بِمَشَاقِصَ فَقَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم " أَمَّا أَنَا فَلاَ أُصَلِّي عَلَيْهِ " .
Traducción
Se narró de Abu Hurairah que el Profeta dijo
«Quienquiera que se arroje, caerá en el Fuego del Infierno, arrojándose al suelo para siempre. Y quien se mate con un trozo de hierro —me salté algo (uno de los narradores), dijo Khalid—, tendrá su trozo de hierro en la mano y se apuñalará en el estómago en el Fuego del Infierno, para siempre».