"Nos sentábamos con el Mensajero de Allah en la mezquita y cuando él se levantaba, nosotros también nos poníamos de pie. Solo un día se puso de pie y nosotros nos pusimos de pie con él, y cuando llegó al centro de la mezquita, un hombre lo alcanzó y tiró bruscamente de su Rida' (urdimbre superior) desde atrás. Su Rida era de material tosco, y eso le dejaba una marca roja en el cuello. Dijo: '¡Oh Muhammad! ¡Carga estos dos camellos míos, porque no me vas a dar nada de tu hacienda ni de la riqueza de tu padre! El Mensajero de Allah dijo: "El Mensajero de Allah dijo: 'No, y rezo por el perdón de Allah. No cargaré nada hasta que me permitas tomar represalias por haberme tirado bruscamente de mi capa y de haberme dejado una marca en el cuello. El beduino dijo: "No, por Allah, no te dejaré tomar represalias". El Mensajero de Allah dijo eso tres veces, y cada vez el hombre dijo: 'No, por Allah, no te permitiré tomar represalias., Cuando escuchamos lo que dijo el beduino, nos volvimos hacia él rápidamente. El Mensajero de Allah se volvió hacia nosotros y dijo: "Insto a cualquiera que me escuche a que no abandone su lugar hasta que le dé permiso. Entonces el Mensajero de Allah dijo: 'Oh fulano de tal, carga uno de sus camellos con cebada y el otro con dátiles'. Entonces el Mensajero de Allah dijo: 'Vete'".