"Quien sea asesinado por error, su rescate es de cien camellos: treinta Bint Makkah, treinta Bint Labun, treinta Hiqqah y diez Bin Labun". [1] El Mensajero de Allah solía fijar el valor (de la Diayah por muerte accidental) entre los habitantes de la ciudad en cuatrocientos dinares o el valor equivalente en plata. Cuando calculó el precio en términos de personas con camellos (para los beduinos), variaría de un momento a otro. Cuando los precios subían, el valor en dinares subía, y cuando los precios bajaban, el valor en dinares bajaba. En la época del Mensajero de Allah, el valor era de entre cuatrocientos y ochocientos dinares, o el valor equivalente en plata, ocho mil dirhams. Y el Mensajero de Allah dictaminó que si el dinero de sangre de una persona se pagaba en ganado, entre aquellos que tenían ganado, la cantidad era de doscientas vacas; Y si el dinero de sangre de una persona se pagaba en ovejas, entre los que pastoraban ovejas, el valor era de dos mil ovejas. El Mensajero de Allah dictaminó que el dinero de la sangre es parte de la herencia, que debe dividirse entre los herederos de la víctima de acuerdo con sus partes asignadas, y lo que quede es para el 'Asabah. Y el Mensajero de Allah dictaminó que si una mujer comete un delito, entonces él 'Asahah, quienquiera que sea, debe pagar el dinero de la sangre, pero no heredan nada excepto lo que queda de sus herederos. Si una mujer es asesinada, entonces su dinero de sangre debe ser compartido entre sus herederos, y ellos pueden matar a su asesino. (Hasah)