أَخْبَرَنَا يَعْقُوبُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، وَإِبْرَاهِيمُ بْنُ يُونُسَ بْنِ مُحَمَّدٍ، قَالاَ حَدَّثَنَا عُبَيْدُ اللَّهِ بْنُ مُوسَى، قَالَ حَدَّثَنَا يُوسُفُ بْنُ صُهَيْبٍ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ بُرَيْدَةَ، عَنْ أَبِيهِ، أَنَّ امْرَأَةً، خَذَفَتِ امْرَأَةً فَأَسْقَطَتْ فَجَعَلَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فِي وَلَدِهَا خَمْسِينَ شَاةً وَنَهَى يَوْمَئِذٍ عَنِ الْخَذْفِ . أَرْسَلَهُ أَبُو نُعَيْمٍ .
Traducción
"Abdullah bin Buraidah narró que
Una mujer arrojó piedras a otra mujer y la mujer que fue golpeada sufrió un aborto espontáneo. El asunto fue remitido al profeta y él fijó el dinero de sangre para su hijo en quinientas ovejas. Y ese día prohibió tirar piedras. (Sahih) Abu 'Abdur-Rahman (An-Nasa'i) dijo: "Esto es un error, y debe ser que la intención era cien camellos". Y la prohibición de arrojar guijarros ha sido relatada por 'Abdullah bin Buraidah, de 'Abdullah bin Mughaffal.