أَخْبَرَنَا يَعْقُوبُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، وَإِبْرَاهِيمُ بْنُ يُونُسَ بْنِ مُحَمَّدٍ، قَالاَ حَدَّثَنَا عُبَيْدُ اللَّهِ بْنُ مُوسَى، قَالَ حَدَّثَنَا يُوسُفُ بْنُ صُهَيْبٍ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ بُرَيْدَةَ، عَنْ أَبِيهِ، أَنَّ امْرَأَةً، خَذَفَتِ امْرَأَةً فَأَسْقَطَتْ فَجَعَلَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فِي وَلَدِهَا خَمْسِينَ شَاةً وَنَهَى يَوْمَئِذٍ عَنِ الْخَذْفِ ‏.‏ أَرْسَلَهُ أَبُو نُعَيْمٍ ‏.‏
Traducción
Se narró de Sa'id bin Al-Musayyab que:

el Mensajero de Allah dictaminó que por un feto que es asesinado en el vientre de la madre, se le debe dar un esclavo o una esclava (como Diyah). Aquel contra quien dictó esta sentencia dijo: "¿Cómo voy a pagar dinero de sangre por alguien que no comió ni bebió, ni gritó ni lloró (en el momento de nacer)? Un caso así debería pasarse por alto". El Mensajero de Allah dijo: "Este es uno de los adivinos".