"Un hombre de entre los Ansar que se llamaba Sahl bin Abi Hathmah le dijo que algunos de su gente fueron a Jaibar, donde se fueron por caminos separados. Entonces encontraron a uno de ellos muerto. Dijeron a aquellos en cuya tierra lo encontraron: '¡Ustedes mataron a nuestro compañero!' Dijeron: 'Nosotros no lo matamos y no sabemos quién lo mató'. Fueron a ver al Profeta de Allah y le dijeron: 'Oh Profeta de Allah, fuimos a Jaibar y encontramos a uno de los nuestros muerto'. El Mensajero de Allah dijo: 'Que los ancianos hablen primero'. Y él les dijo: 'Traigan pruebas de aquel de quien sospechan que lo mató'. Dijeron: 'No tenemos ninguna prueba'. Él dijo: "Entonces que te hagan un juramento". Dijeron: "'No aceptaremos el juramento de los judíos'. El Mensajero de Allah no quería que su sangre fuera derramada sin que se hiciera justicia, por lo que pagó una Diyah de cien camellos de la Sadaqah". 'Amr bin Shu'aib difería de ellos.