"Mi padre murió con deudas. Ofrecí a sus acreedores que podían tomar los frutos en lugar de lo que les debía, pero se negaron porque pensaban que no cubriría la deuda. Fui a ver al Mensajero de Allah y le conté sobre eso, él dijo: 'Cuando elijas los dátiles y los hayas puesto en el Mirbad (lugar para secar los dátiles), llámame'. Cuando escogí los dátiles y los puse en el Mirbad, fui a ver al Mensajero de Allah y él vino, acompañado por Abu Bakr y 'Umar. Se sentó (los dátiles) y oró para que se le bendiga. Entonces me dijo: "Llama a tus acreedores y págalos". No dejé a nadie a quien mi padre le debiera nada, pero le pagué, y me sobraron trece Wasqs. Se lo mencioné y él sonrió y dijo: 'Ve a ver a Abu Bakr y a 'Umar y cuéntales sobre eso'. Así que fui a ver a Abu Bakr y a 'Umar y les conté sobre eso, y ellos dijeron: 'Sabíamos, cuando el Mensajero de Allah hizo lo que hizo, que esto sucedería'".