أَخْبَرَنَا مُحَمَّدُ بْنُ رَافِعٍ، قَالَ حَدَّثَنَا مُعَاوِيَةُ بْنُ هِشَامٍ، قَالَ حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، عَنْ حَبِيبِ بْنِ أَبِي ثَابِتٍ، عَنْ مُحَمَّدِ بْنِ عَلِيٍّ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ جَدِّهِ، عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم أَنَّهُ قَامَ مِنَ اللَّيْلِ فَاسْتَنَّ ثُمَّ صَلَّى رَكْعَتَيْنِ ثُمَّ نَامَ ثُمَّ قَامَ فَاسْتَنَّ ثُمَّ تَوَضَّأَ فَصَلَّى رَكْعَتَيْنِ حَتَّى صَلَّى سِتًّا ثُمَّ أَوْتَرَ بِثَلاَثٍ وَصَلَّى رَكْعَتَيْنِ .
Traducción
Husain narró de Habib bin Abi Thabit, de Muhammad bin 'Ali bin 'Abdullah bin Abbas, de su padre, que su abuelo dijo
«Estaba con el Profeta (ﷺ) y él se levantó e hizo el wudu, y se limpió los dientes mientras recitaba este verso hasta que terminó: 'En verdad, en la creación de los cielos y la Tierra, y en la alternancia de la noche y el día, hay ciertamente señales para los hombres comprendidos'. Luego rezó dos rak'as, luego regresó y se durmió hasta que lo escuché respirar profundamente. Luego se levantó, practicó el wudu y se limpió los dientes. Luego rezó dos rak'as, luego se durmió, se levantó, realizó el wudu, se limpió los dientes, rezó dos rak'as y rezó el witr con tres rak'as».