أَخْبَرَنَا إِسْحَاقُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، قَالَ أَنْبَأَنَا سُفْيَانُ، عَنْ هِشَامِ بْنِ عُرْوَةَ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ عَائِشَةَ، قَالَتْ سَأَلَ الْحَارِثُ بْنُ هِشَامٍ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم كَيْفَ يَأْتِيكَ الْوَحْىُ قَالَ ‏"‏ فِي مِثْلِ صَلْصَلَةِ الْجَرَسِ فَيَفْصِمُ عَنِّي وَقَدْ وَعَيْتُ وَهُوَ أَشَدُّهُ عَلَىَّ وَأَحْيَانًا يَأْتِينِي فِي مِثْلِ صُورَةِ الْفَتَى فَيَنْبِذُهُ إِلَىَّ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Se narró que Ibn Abbas dijo

En cuanto al dicho de Alá, el Poderoso y Sublime: «No muevas la lengua para apresurarte a hacerlo. Nos corresponde a Nosotros recogerlo y permitiros recitarlo. «El Profeta (ﷺ) solía sufrir muchas dificultades cuando le llegó la Revelación, y solía mover los labios. Allah dijo: No muevas la lengua para apresurarte a hacerlo. Nos corresponde a Nosotros recogerlo y daros la posibilidad de recitarlo». Dijo: «(Esto significa) que Él lo recogerá en tu corazón y luego lo recitarás». Y cuando te lo hayamos recitado, sigue con la recitación. Dijo: «Así que escúchala y permanece en silencio. Así que cuando Yibril se le acercaba, el Mensajero de Allah (ﷺ) lo escuchaba y, cuando se iba, lo recitaba tal como le había enseñado».