"Llegué a 'Abdullah bin 'Amr y le dije: 'Repórtame algo que hayas escuchado del Mensajero de Allah (ﷺ)'. Así que puso delante de mí un rollo y dijo: 'Esto es lo que el Mensajero de Allah (ﷺ) escribió para mí'". Él dijo: "Así que miré en él y encontré en él: 'En verdad, Abu Bakr As-Siddiq, que Allah esté complacido con él, dijo: 'Oh Mensajero de Allah, enséñame qué decir por la mañana y por la tarde'. Dijo: "Oh Abu Bakr, di: 'Oh Allah, Creador de los cielos y la tierra, Conocedor de lo oculto y lo visible, no hay nadie digno de adoración excepto Tú, Señor de todo y su Dueño, busco refugio en Ti de la maldad de mi alma y de la maldad de Shaitan y su Shirk, o que me hiciera algún mal a mí mismo o se lo trajera a un musulmán (Allāhumma fāṭiras-samāwāti wal-arḍi, 'ālimal-ghaibi wash-shahādati, lā ilāha illā anta, rabba kulli shai'in wa malīkahu, a'ūdhu bika min sharri nafsī wa min sharrish-shaiṭāni wa sharakihi, wa an aqtarifa 'alā nafsī sū'an, aw ajurrahu ilā muslim).'"