que Abu Ayyub Al-Ansari tenía un almacén en el que guardaba los dátiles. Un necrófago vendría y tomaría de él, por lo que se quejó de eso al Profeta (ﷺ). Entonces él dijo: "Ve, y cuando la veas di: 'En el nombre de Allah, responde al Mensajero de Allah (ﷺ)'". Dijo: "Así que la atrapé y ella juró que no volvería, así que la liberé". Fue a ver al Profeta (ﷺ) y le dijo: "¿Qué hizo tu cautivo?" Dijo: "Ella juró no volver". Dijo: "Ha mentido, y volverá a mentir". Él dijo: "La atrapé otra vez y ella juró que no volvería, así que la liberé y fui al Profeta (ﷺ)". Él dijo: "¿Qué hizo tu cautivo?" Dijo: "Ella juró que no volvería". Entonces él dijo: "Ella mintió y volverá a mentir". Entonces él la agarró y le dijo: "No te dejaré ir hasta que me acompañes al Profeta (ﷺ)". Ella dijo: "Te diré algo: si recitas Ayat Al-Kursi en tu casa, entonces ningún Shaitan, ni ningún otro se acercará a ti". Así que fue al Profeta (ﷺ) y le dijo: "¿Qué hizo tu cautivo?" Dijo: "Le informé de lo que ella dijo, y él dijo: 'Ella dijo la verdad y es una mentirosa continua'".