"Llegué a Al-Madinah, así que le pedí a Allah que me facilitara sentarme con alguien que es justo. Él hizo que Abu Hurairah fuera accesible para mí, así que me senté con él y le dije: 'Ciertamente, le pedí a Allah que me facilitara sentarme con alguien que es justo, y es a ti a quien fui guiado'. Entonces me dijo: "¿De dónde eres? Le dije: 'De la gente de Al-Kufah, vine a buscar el bien y a buscarlo'. Entonces me dijo: '¿No hay entre vosotros Sa'd bin Malik, cuya súplica es atendida, Ibn Mas'ud, el que solía llevar el agua para la purificación y las sandalias del Mensajero de Allah (ﷺ), y Hudhaifah, el guardián de los secretos del Mensajero de Alá (ﷺ), y 'Ammar a quien Alá ha guardado de Shaitán sobre la lengua de Su Profeta, y Salman el compañero de los Dos Libros?'"