"El Mensajero de Allah (s.a.w.) nos envió en una expedición militar. Acampamos con algunas personas y les pedimos que nos entretuvieran, pero no nos entretuvieron. Su líder fue picado, así que vinieron a nosotros diciendo: '¿Hay alguien entre ustedes que pueda tratar una picadura de escorpión con Ruqyah?' Le dije: 'Sí puedo. Pero no haré nada de Ruqyah hasta que nos des algunas ovejas'. Dijeron: 'Entonces te daremos treinta ovejas'. Lo aceptamos, y recité Al-Hamda [Lillah] siete veces. Él mejoró y nos quedamos con las ovejas". Dijo: "Nos preocupamos de que eso fuera permisible y dijimos: 'No se apresuren hasta que lleguemos al Mensajero de Allah (saws)'. Dijo: "Cuando llegamos con él le mencioné lo que le hice. Él (s.a.w.) dijo: '¿Cómo supiste que era una Ruqyah? Tomad las ovejas, y dadme una parte entre vosotros".