El Mensajero de Allah (ﷺ) nos enseñó la dirección en caso de alguna necesidad:
Alabado sea Dios, a Quien pedimos ayuda y perdón, y en Quien nos refugiamos de los males que llevamos dentro. Aquel a quien Alá guía no tiene a quien lo extravíe, y aquel a quien Él extravía no tiene a quien lo guíe. Atestiguo que no hay más dios que Alá, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Apóstol.
"¡Vosotros los que creéis,... Temed a Alá, por Quien pedís vuestros derechos recíprocos y reverenciad los vientres. "Vosotros, los que creéis, temed a Alá como debe ser temido, y morid sólo como musulmanes"... "Vosotros, los que creéis, temed a Alá como debe ser temido, y moriréis sólo como musulmanes", .....vosotros que creéis, temed a Alá y decid lo que es verdad. Él hará sanas tus obras y perdonará tus pecados. Quien obedece a Alá y a Su Enviado ha logrado un gran éxito".
El narrador, Muhammad ibn Sulayman, mencionó la palabra "inna" (verdaderamente).