Una vez, Sa'd, con el Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم), visitó a una mujer frente a la cual había algunas piedras de dátil o guijarros que estaba usando como rosario para glorificar a Allah. Él (el Profeta) dijo: "Te digo algo que sería más fácil (o más excelente) para ti que eso". Dijo (consistía en decir): "Gloria a Allah" tantas veces como el número de lo que Él ha creado en el Cielo; "Gloria a Allah" tantas veces como el número de lo que Él ha creado en la Tierra. "Gloria a Alá" tantas veces como el número de lo que Él ha creado entre ellos. "Gloria a Allah" tantas veces como el número de lo que Él está creando. "Alá es el más grande" un número similar de veces; "Alabado sea Allah" un número similar de veces; y "No hay más dios que Alá" un número similar de veces; "No hay fuerza ni poder sino en Alá" un número similar de veces.