حَدَّثَنَا حَفْصُ بْنُ عُمَرَ النَّمَرِيُّ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، عَنْ سُلَيْمَانَ، عَنْ عُمَارَةَ بْنِ عُمَيْرٍ، عَنْ أَبِي مَعْمَرٍ، عَنْ أَبِي مَسْعُودٍ الْبَدْرِيِّ، قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ لاَ تُجْزِئُ صَلاَةُ الرَّجُلِ حَتَّى يُقِيمَ ظَهْرَهُ فِي الرُّكُوعِ وَالسُّجُودِ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Esta tradición también ha sido transmitida a través de una cadena diferente de narradores por Rifa'ah b. Rafi. Esta versión va

Cuando te levantas y te enfrentas a la qibla, lo que Dios desea que recites. Y cuando te inclines, pon las palmas de las manos sobre las rodillas y estira la espalda. Cuando te postras, hazlo por completo (para que estés en el resto). Cuando te levantes, siéntate sobre tu muslo izquierdo.