No sabíamos qué decir cuando nos sentábamos durante la oración. El Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) fue enseñado (por Allah). Luego narró la tradición en el mismo sentido. Sharik reportó de Yami', de AbuWa'il bajo la autoridad de Abdullah ibn Mas'ud algo similar.
Él dijo: "Él solía enseñarnos también algunas otras palabras, pero no las enseñó como nos enseñó el tashahhud: Oh Allah, une nuestros corazones, repara nuestra relación social, guíanos por el camino de la paz, llévanos de las tinieblas a la luz, sálvanos de las obscenidades, externas o internas, y bendice nuestros oídos, nuestros ojos, nuestros corazones, nuestras esposas, nuestros hijos, y se inclinan hacia nosotros; Tú eres el Indulgente, el Misericordioso. Y haznos agradecidos por Tu bendición y haz que la alabemos mientras la aceptamos y nos la damos en su totalidad.