حَدَّثَنَا مُسَدَّدٌ، حَدَّثَنَا يَحْيَى، عَنِ ابْنِ جُرَيْجٍ، حَدَّثَنِي مُحَمَّدُ بْنُ عَبَّادِ بْنِ جَعْفَرٍ، عَنِ ابْنِ سُفْيَانَ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ السَّائِبِ، قَالَ رَأَيْتُ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم يُصَلِّي يَوْمَ الْفَتْحِ وَوَضَعَ نَعْلَيْهِ عَنْ يَسَارِهِ ‏.‏
Traducción
Narrado por AbuSa'id al-Judri

Mientras el Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) dirigía a sus compañeros en la oración, se quitó las sandalias y las colocó sobre su lado izquierdo; Al ver esto, la gente se quitó las sandalias. Cuando el Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) terminó su oración, preguntó: ¿Qué te hizo quitarte las sandalias? El respondió: Vimos que te quitaste las sandalias, así que nos quitamos las nuestras.

El Mensajero de Allah (صلى الله عليه وسلم) entonces dijo: Gabriel vino a mí y me informó que había inmundicia en ellos. Cuando alguno de vosotros venga a la mezquita, que vea; Si encuentra suciedad en sus sandalias, debe limpiarla y orar con ellas.