حَدَّثَنَا أَحْمَدُ بْنُ مُحَمَّدِ بْنِ حَنْبَلٍ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الرَّزَّاقِ، حَدَّثَنَا ابْنُ جُرَيْجٍ، أَخْبَرَنِي نَافِعٌ، حَدَّثَنِي عَبْدُ اللَّهِ بْنُ عُمَرَ، أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم شُغِلَ عَنْهَا لَيْلَةً فَأَخَّرَهَا حَتَّى رَقَدْنَا فِي الْمَسْجِدِ ثُمَّ اسْتَيْقَظْنَا ثُمَّ رَقَدْنَا ثُمَّ اسْتَيْقَظْنَا ثُمَّ رَقَدْنَا ثُمَّ خَرَجَ عَلَيْنَا فَقَالَ ‏"‏ لَيْسَ أَحَدٌ يَنْتَظِرُ الصَّلاَةَ غَيْرَكُمْ ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Narrado por Anas

Durante la vida del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), los compañeros solían esperar la oración de la noche, tanto que sus cabezas se agachaban (por el sueño). Luego ofrecieron una oración y no realizaron la ablución.

Abu Dawud dijo: "Shu'bah, con la autoridad de Qatadah, agregó: "Bajamos nuestras cabezas (por estar dormidos) en el día del Mensajero de Allah (la paz sea con él)".

Abu Dawud dijo; Esta tradición se ha transmitido a través de una cadena diferente de narradores.