حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ مُحَمَّدٍ النُّفَيْلِيُّ، حَدَّثَنَا زُهَيْرٌ، حَدَّثَنَا أَبُو إِسْحَاقَ، أَخْبَرَنِي سُلَيْمَانُ بْنُ صُرَدٍ، عَنْ جُبَيْرِ بْنِ مُطْعِمٍ، أَنَّهُمْ ذَكَرُوا عِنْدَ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم الْغُسْلَ مِنَ الْجَنَابَةِ فَقَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم " أَمَّا أَنَا فَأُفِيضُ عَلَى رَأْسِي ثَلاَثًا " . وَأَشَارَ بِيَدَيْهِ كِلْتَيْهِمَا .
Traducción
'Aishah informó
Cuando el Mensajero de Dios (la paz sea con él) se bañaba debido a la impureza sexual, según la versión de Sulaimán, al principio vertía agua con su mano derecha (sobre su mano izquierda); y según la versión de Musaddad, se lavaba ambas (manos) vertiendo agua de la vasija sobre su mano derecha. De acuerdo con la versión acordada, luego lavaría la parte íntima. Luego realizaba la ablución como lo hacía para la oración, luego metía sus manos en la vasija e hizo que el agua pasara por su cabello. Cuando sabía que el agua había llegado a toda la superficie del cuerpo y lo había limpiado bien, vertía agua sobre su cabeza tres veces. Si quedaba algo de agua, también la derramaba sobre sí mismo.