Amr ibn Uqaysh había dado préstamos usurarios en el período preislámico; por lo que no le gustaba abrazar el Islam hasta que los tomó. Llegó el día de Uhud y preguntó: "¿Dónde están mis primos?" Ellos (la gente) respondieron: En Uhud. Preguntó: ¿Dónde está fulano de tal? Dijeron: En Uhud. Preguntó: ¿Dónde está fulano de tal? Dijeron: En Uhud. Luego se puso su cota de malla y montó en su caballo; Luego se dirigió hacia ellos. Cuando los musulmanes lo vieron, dijeron: "Aléjate, Emir". Dijo: Me he convertido en un creyente. Luchó hasta que fue herido. Luego fue llevado a su familia herido. Sa'd ibn Mu'adh se acercó a su hermana y le preguntó si había luchado por partidismo, por ira hacia ellas o por ira hacia Allah. Dijo: "Por la ira de Alá y de Su Enviado". Luego murió y entró en el Paraíso. No ofreció ninguna plegaria por Allah.