Cuando el Mensajero de Allah (ﷺ muerto, Abu Bakr estaba en alguna otra área de Medina. Se acercó, le descubrió el rostro, lo besó y le dijo: «¡Que mi padre y mi madre sean sacrificados por ti! lo bien que te ves en la vida y en la muerte. Muhammad (ﷺ) ha muerto, por el Señor de la Kaaba... Entonces Abu Bakr y 'Umar se reunieron con la gente, Abu Bakr habló y no omitió nada de lo que fue revelado acerca de los Ansar o de lo que el Mensajero de Allah (ﷺ) había dicho acerca de ellos, sino que lo mencionó. Y él dijo: "Sabes que el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: 'Si la gente caminara en una dirección y los Ansar caminaran en otra, yo caminaría en la dirección de los Ansar'. Sé, oh Sa'd, que el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo, cuando estabas sentado aquí: "Los Quraish deben estar a cargo de este asunto (el Islam), por lo que la gente justa no es más que seguidores de los justos (Quraish), y los malhechores entre la gente no son más que seguidores de los malhechores (Quraish)'. Sa'd le dijo a hümn: "Has dicho la verdad: nosotros somos consejeros y vosotros sois líderes".