Salí a buscar al Mensajero de Allah ﷺ antes de convertirme en musulmán, y descubrí que había llegado a la mezquita antes que yo. Me paré detrás de él y él comenzó a recitar la Haqqah, y me sorprendió la forma en que estaba compuesto el Corán. Dije: "Por Allah, este hombre es un poeta, como dijo Quraish". Luego recitó: 'Que esta es, en verdad, la palabra de un Mensajero honorable [es decir, Gabriel o Muhammad que él ha traído de Allah]. ¡No es la palabra de un poeta, poco es lo que crees!" [al-Haqqah 69:40-41]. Dije: (Él es un) adivino. Él dijo: "Ni es la palabra de un adivino (o de un previsor), ¡poco es lo que recuerdas! Esta es la Revelación enviada por el Señor de los 'Alameen (la humanidad, los genios y todo lo que existe). Y si él ﷺhubiera inventado una palabra falsa acerca de Nosotros. Lo habríamos agarrado con su mano derecha, y luego le habríamos cortado la arteria de la vida, y ninguno de vosotros nos habría impedido que lo castigara... [al-Haqqah 69:42-47]. Entonces sentí una atracción abrumadora hacia el Islam.