حَدَّثَنَا قُتَيْبَةُ بْنُ سَعِيدٍ، عَنْ مَالِكٍ، عَنْ هِشَامِ بْنِ عُرْوَةَ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ أَنَّهَا قَالَتْ صَلَّى رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فِي بَيْتِهِ وَهْوَ شَاكٍ، فَصَلَّى جَالِسًا وَصَلَّى وَرَاءَهُ قَوْمٌ قِيَامًا، فَأَشَارَ إِلَيْهِمْ أَنِ اجْلِسُوا، فَلَمَّا انْصَرَفَ قَالَ " إِنَّمَا جُعِلَ الإِمَامُ لِيُؤْتَمَّ بِهِ، فَإِذَا رَكَعَ فَارْكَعُوا، وَإِذَا رَفَعَ فَارْفَعُوا ".
Traducción
Narró Anas bin Malik
El Mensajero de Allah (ﷺ) (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se cayó de un caballo y su costado derecho resultó herido o arañado, así que fuimos a preguntarle por su estado de salud. Llegó la hora de la oración y él ofreció la oración mientras estaba sentado y nosotros oramos de pie. Dijo: «Hay que seguir al imán; así que si dice Takbir, también debes decir Takbir, y si se inclina, tú también debes inclinarte; y cuando levante la cabeza, también debes hacer lo mismo y si dice: Sami`a l-lahu liman hamidah (Allah escucha a quien Le elogia), debes decir: Rabbana Walakal-hamd (¡Oh, nuestro Señor! Todas las alabanzas son para ti»). (Véase el Hadiz núm. 656, vol. 1).