حَدَّثَنَا آدَمُ بْنُ أَبِي إِيَاسٍ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، عَنْ عَدِيِّ بْنِ ثَابِتٍ، قَالَ سَمِعْتُ عَبْدَ اللَّهِ بْنَ يَزِيدَ الأَنْصَارِيَّ، عَنْ أَبِي مَسْعُودٍ الأَنْصَارِيِّ، فَقُلْتُ عَنِ النَّبِيِّ فَقَالَ عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ " إِذَا أَنْفَقَ الْمُسْلِمُ نَفَقَةً عَلَى أَهْلِهِ وَهْوَ يَحْتَسِبُهَا، كَانَتْ لَهُ صَدَقَةً ".
Traducción
Sa`d narrado
El Profeta (ﷺ) me visitó en La Meca cuando estaba enfermo. Le dije: «Tengo propiedades; ¿puedo legar todas mis propiedades por la causa de Allah?» Dijo: «No». Dije: «¿La mitad?» Dijo: «No». Dije: «¿Un tercio?» Dijo: «Un tercio (está bien), pero sigue siendo demasiado, porque es mejor dejar a tus herederos ricos que dejarlos pobres, mendigando a los demás. Cualquier cosa que gastes será considerada una sadaqa para ti, incluso el bocado de comida que pongas en la boca de tu esposa. De todos modos, Alá permitirá que te recuperes, de modo que algunas personas se beneficien de ti y otras se vean perjudicadas».